En plena lucha entre las televisoras Televisa y TV Azteca contra Carlos Slim, propietario de Telcel y Telmex (compañías que dominan el mercado mexicano en telefonía fija y celular), el cenado de la República aprobó el 27 de abril la Ley antimonopolio en la que castiga hasta con 10 años de cárcel a los infractores de prácticas desleales “absolutas” y eleva las multas contra los agentes económicos que incurran en este delito. Además, prevé multas equivalentes a 10% de los ingresos generados en el mercado nacional por las empresas que generen monopolios.
Si esta Ley se hace cumplir, millones de mexicanos nos veremos beneficiados pues durante años hemos vivido bajo el dominio de tres poderes que, en el caso del duopolio Televisa-TV Azteca, han sumergido a millones en la ignorancia mediante una programación vergonzosa. Por muchos años, estas televisoras nos han transmitido con un tono burdo, vulgar y corriente telenovelas, tal shows, programas cómicos y demás, que sin un mínimo de esfuerzos por ser producidos con calidad e intención de fomentar la cultura y los valores sociales, se han erigido como los únicos en todo el país. Esperamos que con esta ley se genere una libre competencia que permita a otras cadenas ser parte de la gama de opciones que el público mexicano tiene y, sobre todo, que esta competencia les exija ajustarse a los estándares de calidad que la Ley Federal de Radio y Televisión estipula, ley que asta el momento no ha sido acatada por ambas televisoras.
Por otra parte, la Ley antimonopolio también beneficiará al país entero pues durante años ha sido succionado con los altísimos costos de los servicios de que Telmex y Telcel ofrecen, los cuales se encuentran entre los más caros y pésimos del mundo.
Esperemos que mediante la Ley antimonopolio se genere una libre competencia en el mercado de las telecomunicaciones y que así, lo mexicanos tengamos acceso a todos los beneficios que estos ofrecen.